A veces uno cree qe lo que duele es la realidad pero lo qe duele es el ideal. La vida qe imaginás puede ser un sueño, pero también puede convertirse en una cárcel. Imaginar tú vida ideal está bueno, pero qe la vida imagine por vos es mucho mejor. A veces hay qe dejarse sorprender. La obsesión por el ideal te puede hacer perder de vista lo real, lo verdadero, lo qe necesitás, nada está a la altura de un ideal. Si qerés concretar tus sueños lo mejor es empezar por matar al ideal. Ojo, no me estoy refiriendo a matar los ideales, sino qe hay veces qe uno se imagina su vida como si fuera una película, una epopeya heroica, & es muy difícil estar a la altura de ese ideal. El ideal es una luz muy brillante, muy brillante, tanto qe puede terminar opacando la realidad. Podés sufrir toda la vida por ese ideal, hermoso, puro, brillante, pero lejano & cada vez más lejano. Hay qe poder distinguir los sueños del ideal. Los sueños son peqeñas excusas qe nos ayudan a crecer. El ideal es una gran mole de oro qe nos paraliza. En cambio la realidad es frágil, endeble, imperfecta, pero verdadera. Porqe al final del camino uno puede contar la vida qe vivió, no la que imaginó.
Entonces mejor qe imaginar la vida..
es vivirla.